RESPONSABILIDAD SOCIAL
RESPONSABILIDAD SOCIAL
a. Definición y conceptos
“La Responsabilidad Social Empresaria es la visión de negocios que integra la gestión empresaria y en forma armónica el respeto por los valores éticos, las personas, la comunidad y el medio ambiente.” DERES
La responsabilidad social de la empresa nace como disciplina con la publicación del libro de Borden Social Responsibilities of the Businessman en 1953.
En la década de los setenta se especifican cuáles son las responsabilidades de la empresa. Al mismo tiempo, se traslada el discurso filosófico a la gestión empresarial: se empieza a hablar de responsividad social de la empresa (en referencia a la actitud anticipatoria y proactiva ante las demandas sociales que debe mantener la empresa) y de resultados sociales (corporate social performance).
Según el Commmittee for Economic Development (CED) de 1971 la empresa tiene tres niveles de responsabilidad:
1) Responsabilidades básicas derivadas de la función económica: producción, empleo, crecimiento económico.
2) Atención al cambio de valores y prioridades sociales: conservación del medio ambiente, relaciones laborales, información a consumidores.
3) Responsabilidades poco conocidas que debe asumir para vincularse más a la actitud de cambio del entorno social: pobreza, cuestiones urbanas.
En 1980 se integra el discurso sobre RSE en la dirección estratégica, a través de la teoría de los stakeholders. La empresa debe atender no solo a los accionistas sino a todos los grupos o individuos que afectan o son afectados por la activid
ad tendente al logro de los objetivos de la compañía.
La RSE ya no se concibe como disciplina autónoma, pero no han desaparecido se han integrado en el discurso sobre Business Ethics y en las nuevas teorías de gestión empresarial, concretamente en el marketing social.
El contenido de responsabilidad social de la empresa se reduce hoy a dos aspectos:
Filantropía: donaciones a actividades de interés general.
Buena gestión (trusteeship): no malgastar los recursos de la sociedad, sino administrarlos sabiendo que se hace en beneficio de otro.
La RSE consiste en un amplio conjunto de políticas, prácticas y programas integrados en la operación empresarial, que soportan el proceso de toma de decisiones y son reconocidos explícitamente por la administración. Este proceso que tuvo sus principios en los países más desarrollados, hoy se expande en todo el mundo y en particular en América Latina. Cada país o región puede tener una agenda propia construida con el consenso del sector empresarial referido, en Uruguay contamos con el de DERES, el cual postula:
Misión, Visión y Valores Éticos: “enfoque de los negocios basados en los valores”. Toma de decisiones organizacionales basadas en un conjunto de principios básicos referidos a los ideales y creencias que se materializan en el cumplimiento de normativa vigente, la transparencia y el respeto por las personas y el entorno.
Desarrollo Económico de la Comunidad: busca el beneficio mutuo de la empresa y la comunidad.
Compromiso con la Comunidad: Maximizar el impacto de los recursos (dinero, tiempo, productos, servicios, influencias, administración del conocimiento y otros) que vuelca hacia las comunidades en las cuales opera.
Marketing Responsable: informar positivamente al consumidor, educarlo y protegerlo; a través de un sistema de marketing empresarial que apoye el desempeño óptimo a largo plazo.
Medio Ambiente: Desarrollo sustentable de todos sus procedimientos y acciones.
Ambiente Laboral: políticas de recursos humanos
b. Gasto social de la Empresa
Existe la firme creencia de que la empresa debe, después del Estado, ocuparse de las actividades de asistencia y protección social. Lo que más preocupa es el trato que reciben los empleados (salud y seguridad, empleos fijos y estables, trato justo, inversión en formación y educación), seguido del respeto de los derechos humanos, el cuidado del medio ambiente, la atención de las opiniones y problemas del público o la colaboración para resolver problemas sociales.
El gasto social es la colaboración voluntaria de la empresa con actividades de interés general (distintas de los procesos de producción y comercialización que constituyen su función principal) sea dicha colaboración directa o mediata (a través de una entidad no lucrativa o del Estado) se haga con dinero, con la aportación de bienes o la cesión de personal, tenga o no la empresa un interés comercial a corto plazo, lo explote comunicativamente o no.
El gasto social es una actividad discrecional de la empresa: no está obligada a resolver los problemas de la sociedad, a no ser que ella misma haya contribuido a crearlos; en tal caso tiene obligación moral de dedicar recursos para corregir los efectos y compensar a la sociedad por sus acciones.
El gasto social supone la integración de las tres responsabilidades a las que aludía el CED en 1971, ya que permite conseguir la eficiencia económica, atendiend
o a los valores, demandas y problemas de la sociedad.
c. Papel de Directivos
La calidad humana del directivo y su compromiso personal con los problemas sociales va a determinar no solo que la empresa dedique parte de sus recursos a actividades de interés general, sino que lleva a la empresa a un punto socio- económico, en el que la organización se pone al servicio de los públicos con los que se relaciona, y de la sociedad en su conjunto, al tiempo que trata de obtener un beneficio económico que permita su supervivencia.
La European Foundation of Quality Management ofrece un modelo de calidad como referente para la planificación y gestión del gasto social de la empresa, éste se apoya en nueve principios:
1) Liderazgo: El ejecutivo debe inspirar, apoyar y promover el gasto social de la empresa como parte de su cultura para alcanzar objetivos de negocio.
2) Política y estrategia: Se deben incorporar valores y conceptos de excelencia propios de la gestión empresarial a la gestión del gasto social de la empresa.
3) Gestión del personal. Se debe promover la participación de los empleados en los programas de gasto social, mediante acciones de formación.
4) Recursos. Hace referencia a los valores y gestión del gasto social con el fin de conseguir la eficiencia en la gestión.
5) Procesos. El procedimiento de revisión de la gestión debe garantizar la mejora continua.
6) Satisfacción del cliente. El gasto social debe satisfacer las expectativas de las entidades con las que colabora.
7) Satisfacción del personal. Debe satisfacer las expectativas de los empleados.
8) Impacto en la sociedad. Debe satisfacer las expectativas de las comunidades en las que está presente.
9) Resultados de negocio. Los resultados de la política de gasto social de la empresa deben satisfacer las necesidades y expectativas de los accionistas y empresarios.
d. Participación de los empleados.

Se parte de la convicción que la eficacia económica, primera responsabilidad de la empresa según la propuesta del Committee for Economic Development, implica sobre todo a dos públicos: clientes y empleados.
La participación de los empleados en la política de gasto social representa una oportunidad para la empresa en dos sentidos:
1) Porque es un vehículo para la construcción de cultura, que respeta la autonomía del empleado y permite la identificación de los individuos con la organización.
2) Porque educa a los empleados: Contribuye a formar el carácter ético de los empleados y les forma en las nuevas habilidades necesarias para la eficiencia económica de la empresa en el siglo XXI.
EJEMPLO DE RESPONSABILIDAD SOCIAL:
El concepto de responsabilidad social
FUNDESO entiende que no cabe un verdadero proceso de desarrollo si no se incorpora el mismo al sector empresarial “Si no eres parte de la solución... eres parte del problema”. Este dicho, que es válido para todos los que de un modo o de otro participan en la organización de la sociedad, tiene una especial vigencia para los empresarios y particularmente para los empresarios de países industrializados que invierten en países en vías de desarrollo.
Hasta la fecha, no son muchos los empresarios españoles que han sabido acompañar sus inversiones en países en vías de desarrollo con programas de una cierta relevancia en el ámbito social. Fundeso no propugna la utilización de la acción social como pura política de marketing, pero entiende que este tipo de acciones son la mejor prueba del compromiso de la empresa con el país y de su vocación de permanencia.
La incorporación de valores solidarios por parte de las empresas españolas, especialmente de aquellas que tienen proyección internacional, traerá consigo, inevitablemente, un cambio de actitudes dentro (accionistas, empleados) y fuera (proveedores, clientes, sociedad en general) de las mismas. La experiencia internacional en este tipo de planteamientos demuestra que se puede crear un efecto de sinergia entre la ordinaria vida empresarial y las justas causas que se defienden, efecto que deriva en una mayor fidelidad hacia la empresa.
Fundeso está en condiciones de asesorar a las empresas españolas que deseen analizar posibles acciones en este sector, ayudando a identificar programas sociales que puedan merecer la confianza de la empresa, poniendo los medios para que el debido conocimiento de esa acción suponga un eficaz elemento de educación de la sociedad.
Entidades Patrocinadoras
Fundeso cuenta con el apoyo y el patrocinio de destacadas empresas y fundaciones españolas en los programas de desarrollo que lleva a cabo.
AGBAR
ALTADIS
BBVA
Fundación AGBAR
Fundación BBVA
Fundación Empresa y Crecimiento
Fundación Gas Natural
Fundación Germán Sánchez Ruperez
Fundación Martín Varsavsky
Fundación Rafael del Pino
Fundación Retevisión
Fundación Alfonso Martín Escudero
Fundación Telefónica
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